Saturday, June 16

Traumatic stress in missionaries

Research published in Journal of Psychology and Theology (Winter 2006) analyzes traumatic stress (TS) in missionaries from seven mission organizations. The authors--Julie Irvine, David Armentrout, and Linda Miner—present findings and conclusions that have implications for missionaries, other overseas workers, sending agencies, and counselors.

Here are highlights:
  • TS was reported by 80.1% of respondents
  • Even when stress occurred ten years earlier, one-third of respondents still experienced symptoms that included fatigue, depression, withdrawal, irritability, intrusive thoughts, sleep disturbances, concentration difficulties, emotional numbing, and impact on job performance.
  • Two-thirds of respondents also reported positive growth as the result of their stress.
  • Catastrophes have less permanent impact than non-catastrophic stresses.
  • Non-catastrophic TS often came from peers, concerns about safety, or work stress. The largest source of stress was from “system failure” – “various forms of interpersonal relationships with sending organizations and supervisory personnel.” TS symptoms were fewer when sending agencies were attentive and supportive.
  • Younger missionaries were more likely to experience permanent negative effects than respondents who were older. The researchers conclude that this may be due to generational differences rather than to differences in experience or maturity.
SOURCE: Gary R. Collins NEWSLETTER 245 – MAY 31, 2007 (grc@garyrcollins.com)

2 comments:

BIOGRAFÍAS said...

¡Bendiciones Guy!

Siendo hijo de Pastor, y luego ejerciendo la profesión médica, he notado que al menos una cosa hay de común entre las actividades ministeriales y la médico-asistencial. El trabajo con la gente, con su humanidad y en ocasiones con sus miserias.

Dependiendo de las condiciones personales, la intensidad del trabajo, la retribución y del medio, es posible que en cierto tiempo, se produzca un desgaste mental que puede llegar considerarse patologico.

En la nosología psiquiátrica se identifica claramente este problema: "Sindrome de BurnOut".
La psique de la persona se quema, termina en un agotamiento de tal manera que el contacto con el objeto de trabajo, que para el caso del médico es un paciente, le produce un dolor psíquico.

Creo que esto, en mayor o menor medida se ve en quienes están afectados al ministerio, sobre todo cuando entregan toda su vida y el espíritu a una obra que a veces resulta ingrata.
De allí que resulta tan importante el apoyo de las personas y el sustento del Espíritu Santo.

Lo tengo entre mis afectos y oraciones.
Con admiración y cariño

Dany Dañeiluk

GuyMuse said...

Daniel,

Gracias por tus observaciones tan puntuales. La razon de tratar este tema es que he observado personalmente que la gran mayoria de compañeros misioneros sufren de los efectos del stress, más de lo normal. No sé la solución al dilema, pero lo quería compartir para que mis lectores estén enterrados que el servir al Señor si tiene sus efectos. Ojalá más gente intercede con mayor oración por nosotros. Lo necesitamos!