Sunday, May 23

Nuestra Salida del País - Carta abierta a todos nuestros amigos y hermanos en Cristo en el Ecuador


Saludos de Guido y Linda Muse en El Matal, Cantón Jama, Provincia de Manabí. Después de 35 años de servicio misionero en el Ecuador, mi esposa Linda y yo estamos a pocos días de nuestra salida del país para volver a Texas.

Permítanme este espacio y su amable atención una última vez para compartirles lo que llevamos en el corazón.

Podría llenar este espacio con recuerdos, agradecimientos, y un resumen de nuestros años de servicio, pero la verdad es que a estas alturas nos identificamos más con las palabras de Jesús, "...cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues o que debíamos hacer, hicimos" (Lucas 17:7-10).

Salimos no con una satisfacción por nuestra pequeña parte en la tarea, sino con gran gratitud al Señor por su gracia y fidelidad a través de los años. Nuestra copa rebosa de tantos gratos recuerdos de ustedes nuestros queridos hermanos con quienes hemos servido lado a lado en la viña del Señor.  

Pero también salimos con una carga en el corazón por las almas esparcidos a lo largo del Ecuador que aún no han tenido la oportunidad de oír y conocer a nuestro amado Señor y Salvador en tantos pueblos, cantones, y regiones aún no-alcanzados con el evangelio.

Desde el 16 abril 2016 hasta el presente nuestro enfoque ha sido sobre una de las zonas del país menos alcanzados: el norte de Manabí. Me refiero a las aproximadamente 230.000 almas en viven en y alrededor de Bahía de Caráquez, San Vicente, Jama, El Matal, Tosagua, Chone, Pedernales y Canoa. Estudios realizados en esta zona cuentan con menos de 20 iglesias evangélicas conocidas y menos de 500 creyentes bautizados.

Nuestro regreso a Texas no es para jubilarnos. Sino para movilizar a iglesias y grupos en USA para venir a ayudarnos cumplir la tarea que aún falta hacerse en el Ecuador. Especialmente queremos compromisos que adopten estos cantones, pueblos, y ciudades pequeñas que no cuentan con una presencia evangélica. Por ejemplo, entre San Vicente y Chone hay más de diez pueblos no-alcanzados sin presencia evangélica. ¿Quién se compromete ir y adoptar uno de estos lugares?

Por muchos años creía que el Ecuador ya no necesitaba la ayuda de misioneros del exterior ya que la iglesia nacional era suficientemente fuerte y desarrollada para así solas terminar lo que falta hacer.

Pero en los últimos años he cambiado de parecer. Aunque la iglesia ecuatoriana sí es fuerte--aún falta visión misionera.

La gran mayoría de iglesias Bautistas (y evangélicas en general) no salen de su Jerusalén para abarcar Judea y Samaria. No piensan, no oran, y no dan por las naciones del mundo aún no alcanzadas. Es por eso que sentimos de parte del Señor volver a USA, y con la ayuda de Dios, levantar fondos para las misiones, movilizar a más grupos e iglesias de seguir viniendo para obrar en una de estas regiones no-alcanzadas. ¡Por supuesto la invitación queda abierta también a todas las iglesias del Ecuador unirse a la gran tarea encomendada por nuestro Señor hace 2000 años!

Los Bautistas del ataño tenían un dicho: "Una iglesia Bautista que no hace misiones no tiene derecho de utilizar Bautista como parte de su nombre."

Hoy en día todo el mundo Cristiano habla de las misiones pero pocas son las iglesias que realmente hacen misiones. O sea, la mayoría somos como dice Santiago 1:22, oidores y no hacedores de la palabra engañándoos a nosotros mismos.

Como Bautistas sabemos cuidarnos en tener una sana doctrina. Tenemos buenos programas. Un liderazgo maduro. Somos organizados y con estructuras y excelentes materiales. Pero en medio de nuestro orgullo espiritual olvidamos las palabras de Santiago "...la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma…Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras." (Santiago 2:17-18) Y de todo lo que hacemos como Bautistas,  ¿qué obras superan a las que fueron dadas por Jesús de amar a Dios, amar a otros, y hacer discípulos? Estas tres deberían ser nuestro enfoque principal sin dejar de hacer todo lo demás que hacemos.

Cuando mis padres, Jaime y Patricia de Muse, llegaron al Ecuador en 1962 habían 5-6 pequeñas iglesias Bautistas en el país. Hoy, 71 años después del inicio de la obra Bautista en 1950, ciertamente hay más iglesias, gloria a Dios. Pero la visión misionera de esos primeros pioneros fue de plantar sus vidas en llevar el evangelio a TODA LA NACIÓN, a cada rincón, cantón, provincia, y pueblo. Esa visión tristemente aún no forma parte del ADN de la mayoría de nuestras iglesias de la C.B.E. 

Pregunto, ¿Dónde están las obras misioneras de nuestras iglesias? ¿Podemos seguir llamándonos bautistas sin hacer misiones? ¿Cómo podemos justificar delante del Señor que nuestra visión se limita en solamente llevar el evangelio a nuestra comunidad dónde vivimos?  

En vez de hacer discípulos en Jerusalén, Judea, Samaria y el mundo, hoy lo hemos sustituido con conferencias en Zoom, intercambios de videos interesantes, información sobre el Covid, devocionales y meditaciones en Facebook y WhatsApp, y la nueva modalidad de cultos online. Todos son actividades vistas como legítimas pero, ¿Estamos usando la pandemia como una excusa para olvidarnos que hay siervos en el campo que necesiten más que nunca nuestras oraciones, nuestro apoyo económico, y palabras de ánimo?

Por ejemplo, la hermana misionera nacional con quién trabajamos acá en El Matal ha vivido y ministrado aquí por cinco años bautizando más de 70 hermanos y abriendo seis iglesias en casa. Gracias al apoyo de Impacto Mundial, está por abrirse un nuevo centro comunitario para llegar a las madres solteras, adolescentes y niños.  Ha hecho una hermosa labor. Pero en estos cinco años de labor intensa ninguna iglesia le ha enviado una ofrenda.  Ella ha vivido por fe durante todo este tiempo de las oraciones y ofrendas de hermanos quienes la conocen.

Pregunto Hno. Pastor, ¿Usted serviría cinco años en el lugar dónde el Señor le ha puesto sin apoyo económico? Creo que no, pero así somos con los siervos quienes dejan todo para ir a lugares donde nadie más quiere ir. Ciertamente lo hacemos por amor al Señor y su llamado, pero ya es tiempo que la iglesia asume su responsabilidad de abarcar no solo en palabra, sino con hechos nuestra Judea, Samaria, y lo último de la tierra. Si nosotros no podemos ir a estos lugares aislados y difíciles, por lo menos podemos apoyar a los misioneros que sí están dispuestos hacerlo.

En los tres años que hemos estado obrando en El Matal, además de la ayuda continua e incondicional de los hermanos de Impacto Mundial, han llegado exactamente DOS grupos de hermanos de iglesias bautistas para ayudarnos con la obra en esta zona.  Hemos tenido algunos grupos e individuos de otros países, pero casi cero ayuda de las iglesias del Ecuador.  Una excepción es la Iglesia Bautista Nueva Jerusalén de Guayaquil que sí están trabajando en la zona desde el 16A en Jama y hoy tienen una linda misión en Jama. Como he compartido muchas veces con el Pstr. Freddy Jara, ojalá las otras iglesia ven su ejemplo y empiecen a hacer lo mismo en los tantos lugares donde no hay obra Bautista, ni evangélica. Pero hasta la fecha, desconozco de otras iglesias bautistas obrando en esta vasta región poblada. En verdad me extraña que las iglesias bautistas de Manabí quienes han recibido obra misionera por décadas, no toman en serio hacer lo mismo en su propia provincia.

En verdad vamos a extrañar inmensamente al Ecuador con nuestra salida. Yo he vivido 46 años de mi vida en este bello país. ¡Me siento más ecuatoriano que estadounidense!  Al escribir lo anterior varias veces me salieron lágrimas por nuestra salida y aún tanto por hacerse en ver a un Ecuador para Cristo.  Nuestro corazón está con ustedes y con una pasión que aún arde por los pueblos y gente desde “el Carchi al Macará” que aún no conocen del Salvador.

Pedimos sus oraciones por nosotros durante este tiempo de transición.

Les amamos en Cristo.

-Guido y Linda Muse

Mayo 2021

Saturday, May 15

C. H. Spurgeon on house churches

 

An excerpt from a C. H. Spurgeon message entitled, "Building the Church: Additions to the Church" April 5, 1874.  

I want you to notice this, that they were breaking bread from house to house, and ate their food with gladness and singleness of heart. They did not think that religion was meant only for Sundays, and for what men now-a-days call the House of God. Their own houses were houses of God, and their own meals were so mixed and mingled with the Lord's Supper that to this day the most cautious student of the Bible cannot tell when they stopped eating their common meals, and when they began eating the Supper of the Lord. They elevated their meals into diets for worship: they so consecrated everything with prayer and praise that all around them was holiness to the Lord. I wish our houses were, in this way, dedicated to the Lord, so that we worshipped God all day long, and made our homes temples for the living God...

Does God need a house? He who made the heavens and the earth, does he dwell in temples made with hands? What crass ignorance this is! No house beneath the sky is more holy than the place where a Christian lives, and eats, and drinks, and sleeps, and praises the Lord in all that he does, and there is no worship more heavenly than that which is presented by holy families, devoted to the fear of the Lord.

To sacrifice home worship to public worship is a most evil course of action. Morning and evening devotion in a little home is infinitely more pleasing in the sight of God than all the cathedral pomp which delights the carnal eye and ear. Every truly Christian household is a church, and as such it is competent for the discharge of any function of divine worship, whatever it may be. Are we not all priests? Why do we need to call in others to make devotion a performance? Let every man be a priest in his own house. Are you not all kings if you love the Lord? Then make your houses palaces of joy and temples of holiness. One reason why the early church had such a blessing was because her members had such homes. When we are like them we will have “added to the church those who were being saved.”
--C.H. Spurgeon (1834-1892)

Monday, May 3

Mi dependencia en el Señor en medio del caos


Bendeciré a Jehová que me aconseja;
Aún en las noches me enseña mi conciencia. Salmo 16:7

Amados hermanos en Cristo, escribo de El Matal esta carta de noticia para abril 2021 a ustedes con un corazón lleno de gozo y de agradecimiento al Señor. Que la gracia y el amor de nuestro amado Padre Celestial esté sobre cada uno de ustedes.

Bueno, de verdad que esta carta es de buenas noticias a pesar del caos que estamos viviendo no sólo aquí en nuestro país sino en todas las naciones por ese virus feo, por la crisis financiera, por la degradación inmoral que cada día el hombre se sumerge y el aumento de la apostasía.

En este mes de abril el Señor me enseñó que cuando sus hijos creemos de corazón que para Él todo es posible, que no existe nada que el enemigo pueda evitar, Él puede obrar a nuestro favor, conforme a Su voluntad y ver Su gloria.